A estas alturas ya no se ni que pensar, ni que sentir, ni lo que quiero, ni lo que quería.
Todos me dicen lo que tengo que hacer, ya no se en quien confiar, ya no soy capaz de decir "Estoy bien" mirándote a los ojos. Ya no se que hacer para guardarme las lágrimas.
Ya no quiero ninguno de tus "tranquila al final todo saldrá bien", porque tu y yo sabemos que no es verdad.
Un abrazo, una sonrisa, una mirada, un ¿estas bien?, una ayuda, un "cuentame que yo te escucho", un consejo, una indirecta, un "Tranquila que yo estoy contigo"... Pequeños detalles que me ayudan a sobrellevar el día a día